
Un horno para patio necesita algo más que una fachada atractiva: espacio para preparar, introducir y retirar los alimentos, guardar utensilios y limpiar después. Las imágenes de esta colección permiten comparar su integración con una terraza o una cocina exterior; no son planos de construcción.
Elige el horno por lo que cocinarás
Anota los platos que preparas, el número habitual de comensales y el tiempo que quieres dedicar al encendido y a la limpieza. Compara las dimensiones útiles de la cámara, la abertura y las bandejas que admite. Un horno grande no es necesariamente la opción más práctica para un patio de uso ocasional.
Reserva una superficie de apoyo
Sitúa una zona de preparación próxima y comprueba el recorrido hasta la mesa. Debe haber lugar para apoyar los utensilios y manejar las bandejas sin atravesar la zona donde juegan o descansan otras personas. Consulta los materiales y separaciones apropiados con el fabricante o instalador antes de encargar los muebles contiguos.
Diferencia el acabado de la cámara de cocción
La piedra, el azulejo o el color exterior pueden relacionar el horno con el patio. Esos acabados no indican qué material hay dentro ni permiten deducir su resistencia al calor. Solicita una especificación del conjunto, incluyendo base, cámara, aislamiento cuando corresponda y evacuación de humos.
Qué pedir al proveedor antes de instalar
Comprueba el combustible previsto, las condiciones de ubicación, los accesos de mantenimiento y las instrucciones de puesta en marcha. Un techo o un cerramiento posterior pueden cambiar las condiciones de ventilación de un patio. No utilices equipos de combustión en espacios para los que no fueron diseñados; el CDC explica el riesgo de monóxido de carbono asociado a la combustión.
Galería de hornos integrados en patios













