
Un patio puede organizarse para descansar, comer al aire libre o cocinar, pero no siempre conviene incluir todas esas funciones. Elige primero la actividad que más utilizarás y distribuye los muebles sin bloquear la salida de la casa ni los recorridos del jardín.
Cómo repartir las zonas del patio
Sitúa el comedor según el acceso a la cocina y reserva una zona de estar que no se convierta en paso obligado. Marca la ocupación de mesas, sillas y puertas antes de comprar. Si el patio es pequeño, empieza por una sola zona cómoda y añade otras funciones cuando compruebes cómo se utiliza.
Sombra, lluvia y materiales
Observa el sol a las horas en que usarás el espacio. Una sombrilla móvil, una pérgola y una cubierta fija resuelven necesidades diferentes; una pérgola abierta no protege necesariamente de la lluvia. Compara también el mantenimiento de los muebles y dónde guardarás cojines y accesorios cuando no se utilicen.
Si quieres incorporar una cocina o un horno
Revisa con el instalador las condiciones del equipo, las distancias de seguridad y la salida de humos. La zona de preparación necesita superficie de apoyo, almacenamiento y un recorrido que no cruce continuamente la zona de asientos. Las fotografías sirven para comparar la organización, no para copiar una instalación de fuego o gas.
Puedes estudiar por separado las ideas de fogateros pequeños y los bancos de exterior para decidir qué elementos encajan en tu patio.
Galería de espacios exteriores para patios














