
En una cocina alargada, un segundo frente puede acercar las zonas de trabajo o cerrar el paso hacia el patio. Para decidir, hacen falta dos medidas distintas: el pasillo con los muebles cerrados y el espacio que queda al sacar una bandeja del horno. La primera sirve para caminar. La segunda revela cómo se podrá cocinar.
Dibuja tres plantas con el mismo ancho
Toma el ancho en la entrada, en el centro y al fondo. Usa el valor menor para una primera comparación y marca las irregularidades en el dibujo definitivo. Mide hasta el punto que sobresale más: tirador, encimera o puerta del frigorífico. Un electrodoméstico anunciado como de 60 cm de ancho puede tener una profundidad diferente.
En este ejemplo la habitación mide 235 cm entre paredes. La tabla calcula solo espacio geométrico. Después hay que contrastarlo con las aperturas reales, el uso de la familia y los requisitos locales.
| Distribución ilustrativa | Cálculo en centímetros | Paso con muebles cerrados |
|---|---|---|
| Un frente de 62 cm | 235 − 62 | 173 cm |
| Dos frentes de 62 cm | 235 − 62 − 62 | 111 cm |
| Un frente de 62 cm y otro de 38 cm | 235 − 62 − 38 | 135 cm |
Qué cambia cuando alguien usa el lavavajillas
Con dos frentes completos, una puerta que sobresale 58 cm deja 53 cm de los 111 iniciales. Ese resto tampoco es el espacio disponible para una persona que se agacha a recoger un plato. Si la cocina comunica con el lavadero, prueba el recorrido con una cesta mientras otra persona descarga el aparato.
Una segunda línea de menor fondo puede servir para vasos, alimentos o pequeños utensilios. Antes de incluirla, mide los objetos. Una olla de 35 cm con asas puede no entrar en un módulo de 38 cm exteriores. Dedicar un lado a muebles poco profundos funciona mejor cuando se sabe qué se va a guardar en ellos.
Cuándo merece la pena quedarse con una sola pared
Elige el frente lineal si el recorrido atraviesa la cocina durante todo el día y el otro lado solo aportaría armarios difíciles de abrir. Reserva una superficie continua para preparar comida en vez de repartir pequeños huecos entre electrodomésticos. Si hay una puerta al final, dibuja también su giro.
Pide al diseñador una planta con los tiradores y otra con horno, lavavajillas y cajones abiertos. Señala dónde estarías de pie en cada operación. Ese segundo dibujo explica mejor que una perspectiva si dos personas podrán usar la cocina sin estorbarse.
Para seguir preparando tu proyecto, consulta cómo organizar los ambientes de una casa pequeña.
Referencia de consulta: guía ilustrada de distribución de cocina de Sodimac.
Imagen destacada: ilustración generada con IA para Arkihome.